La globalización fue y es un camino sin retorno, que impacta profundamente en algunas empresas de ciertos países que no pueden adaptarse a las reglas que la globalización imparte y caen por falta de medios entre otros muchos factores.
Particularmente en Argentina, a nivel normativo, la primera norma legal donde se ve reflejada esta situación es la Ley de Concursos y Quiebras, que en el año 1995 se reforma queriendo adaptarse a los tiempos y modalidades de la globalización, pero impactando profundamente en el derecho laboral de los trabajadores en relación de empleo dependientes provocando un profundo daño cuando las empresas quebraban y los dependientes quedaban prácticamente excluidos y diezmados sus derechos frente a una situación de quebranto del empleador.
Esta situación de avance de la globalización con una Ley de Concursos y Quiebras funcional al sistema, fue provocando una profunda crisis en Argentina a finales de los noventa principios del año 2000/2001, encontrando a los trabajadores/ras sin herramientas legales para protegerse, por lo que debieron comenzar una lucha que tuvo al inicio como lema: hashtag#Ocupar hashtag#Resistir #Producir”.
En la desesperanza de la pérdida de empleo y derechos, ocupaban fábricas, resistían desalojos y comenzaban a producir bajo la forma incipiente de grupos pre-cooperativos.
Desde esa fecha hasta marzo del año 2011 donde se impulsa y aprueba la segunda gran reforma de la Ley de Concursos y Quiebras, ya en este momento sostenida por una vasta jurisprudencia y casos de la realidad, se logra proteger a la continuidad laboral de los trabajadores cuando las empresas llegaban a la quiebra, y se brinda herramientas jurídicas para que ya llegado el momento de la liquidación, la misma cooperativa de trabajo pueda comprar los activos de la empresa por compensación de sus acreencias laborales, que ya no estaban computadas al 50% sino se computaron al 100%.
Esta reforma hizo que fuera dejándose de lado el lema “ocupar, resistir y producir”, porque la forma de recuperación de empleo mediante una hashtag#cooperativa de trabajo dentro de las empresas que quebraron, con la reforma del año 2002 y la posterior del año 2011 fue protegida y amparada por la ley.
Con el paso de los años, y al seguir el desempleo, ya no sólo por la quiebra de empresas y/o empleadores, Argentina avanzó con legislaciones en diferentes provincias ampliando la posibilidad de transformar el desempleo en empleo decente mediante la forma adoptada de cooperativas de trabajo.
La provincia de Río Negro sanciona la ley 4863 del año 2013 sobre empresas recuperadas.
La provincia de Mendoza con la Ley 8424/12 legisló sobre economía social con un criterio más amplio en el amparo de trabajadores/ras.
La provincia de Santa Fe avanzó con la ley 13710 de Empresas Recuperadas, aprobada el 30 de noviembre de 2017 y reglamentada el 25 de noviembre de 2019 con el decreto 3758.
Estos avances legales hicieron posible convertir el desempleo en empleo decente mediante la formación de cooperativas de trabajo.
